El senderismo sostenible en las Altas Montañas de Veracruz: una estrategia de adaptación al cambio climático

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Rosa Campos Pulido

Anterior a la pandemia del virus COVID-19, el senderismo en la región de las Altas Montañas de Veracruz, y en muchas zonas naturales del mundo, era considerado como una actividad turística poco común y escasamente reconocida por sus beneficios para la salud, el bienestar y la recreación al aire libre. Sin embargo, esta crisis sanitaria transformó profundamente esta percepción ante la recomendación de realizar actividades seguras, al aire libre y con bajo riesgo sanitario, el senderismo marcó un antes y un después en la relación de las personas con los espacios naturales (European Environment Agency, 2022).

Tras la pandemia, esta actividad se consolidó no solo como recreación, sino como una forma de bienestar físico y emocional ante un contexto de crisis sanitaria y social. En Veracruz, aumentaron los grupos locales de senderismo, la participación social y la valoración del entorno natural, como la visita a lugares emblemáticos tales como; “La Calavera de los Manantiales”, sendero al Río Metlac, rutas del túnel de Atoyac donde se aprecia una gran cascada desde las vías del tren, sendero al famoso “Berro”, Piedra del Águila, así como rutas que permiten la recolección de hongos. Cabe destacar, que este fenómeno también se observó a escala global; zonas montañosas en Europa, Asia y América reportaron mayor afluencia y un renovado interés por los paisajes, la biodiversidad y la conservación (Mason y Neumann, 2024).

Sin embargo, el incremento en la práctica del senderismo implica una mayor responsabilidad ambiental debido a la creciente afluencia de visitantes en las áreas naturales. Para que el senderismo contribuya a la adaptación al cambio climático, debe practicarse de manera sostenible. En las Altas Montañas se observa una tendencia positiva, muchos grupos siguen rutas ya establecidas y además van en compañía de un guía, que en su mayoría están certificados. Esto contribuye a una mejor gestión del territorio y reduce la presión sobre los ecosistemas naturales, al evitar apertura de nuevos senderos, reduciendo la presión sobre la vegetación. No obstante, este dinamismo aún no es recurrente en otros territorios más alejados, donde la actividad apenas se está organizando y algunas rutas carecen de seguimiento o monitoreo ambiental (Banco Interamericano de Desarrollo, 2019). 

El senderismo sostenible, además de proteger el entorno, puede fortalecer la resiliencia climática de los ecosistemas montañosos. Prácticas como los grupos pequeños, el respeto a la capacidad de carga, la gestión responsable de residuos y la educación ambiental durante los recorridos ayudan a conservar suelos, prevenir erosión y proteger especies nativas, como la flor del desierto (Hock et al, 2019). Estas acciones coinciden con las recomendaciones internacionales para las montañas, que destacan la importancia de integrar a las comunidades locales, a los guías y a los visitantes en modelos de turismo que respondan a los desafíos climáticos actuales (Buckley, 2020).

En diversas regiones montañas del mundo, como los Alpes europeos, los Alpes tropicales de Sudamérica, la Patagonia y parques nacionales de Norteamérica, se han documentado impactos del cambio climático en el senderismo tales como lluvias más intensas, incendios forestales, cambios en la estabilidad del suelo, pérdida de bosques y alteraciones en disponibilidad hídrica (Zemp et al, 2019; Vuille et al, 2018; Monahan y Fisichelli, 2014; Masiokas et al, 2020). Esto obliga a replantear rutas, reforzar señalética, actualizar protocolos de seguridad de manera interna y adaptar la gestión de áreas naturales. Asimismo, la experiencia de la Columbia Británica (Canadá) muestra que las rutas de senderismo requieren nuevos modelos de manejo y mantenimiento debido a eventos climáticos extremos (Mason y Neumann, 2024; Wilson y Becken, 2011; Steiger et al, 2019).

En Veracruz, iniciativas como viveros comunitarios, reforestación con especies nativas y educación ambiental impulsada por grupos de senderismo y empresas particulares representan ejemplos valiosos de adaptación. Si se fortalecen y amplían, estos esfuerzos pueden mejorar la conectividad ecológica, reducir riesgos hidrológicos y aumentar la resiliencia de los ecosistemas de montaña (Vuille et al, 2018; IPCC, 2019). Sin embargo, todavía es necesaria mayor difusión, capacitación y apoyo institucional para que más ciudadanos participen activamente. 

El senderismo, cuando se practica de manera sostenible, no solo conecta a las personas con la naturaleza; también fortalece la relación entre bienestar humano y cuidado climático al promover actividades físicas al aire libre que sensibilizan sobre la fragilidad de los ecosistemas, además de generar beneficios económicos para las comunidades que ofrecen servicios de alimentación, transporte y guiado, contribuyendo al desarrollo local. Como estrategia de adaptación al cambio climático, su potencial radica en favorecer la conversación de los recursos naturales, fortalecer la educación ambiental y promover la participación social en acciones de restauración ecológica. 

Asimismo, la colaboración entre guías, comunidades y autoridades permite mejorar la gestión de las rutas, monitorear riesgos ambientales y desarrollar capacidades locales para responder a los cambios que experimentan los ecosistemas de montaña.  Finalmente, algunas prácticas asociadas al senderismo sostenible, como el uso de transporte compartido o la preferencia por destinos cercanos, pueden generar co-beneficios de mitigación mediante la reducción de emisiones asociadas a la movilidad. En conjunto, estás acciones fortalecen la resiliencia socioecológica de las Altas Montañas de Veracruz y consolidan al senderismo sostenible como una herramienta de adaptación frente a los desafíos del cambio climático. 

Referencias

  1. European Environment Agency. (2022). The impacts of climate change on tourist mobility in mountain areas. Climate-ADAPT. https://climate-adapt.eea.europa.eu/es/metadata/publications/the-impacts-of-climate-change-on-tourist-mobility-in-mountain-areas
  1. Mason, C. W., & Neumann, P. (2024). The impacts of climate change on tourism operators, trail experience and land use management in British Columbia’s backcountry. Land, 13(1), 69. https://doi.org/10.3390/land13010069
  1. International Centre for Integrated Mountain Development; Conservation International; Banco Interamericano de Desarrollo. (2019). Adaptación al cambio climático en la alta montaña colombiana: Chingaza — Sumapaz — Guerrero. Banco Interamericano de Desarrollo. https://publications.iadb.org/publications/spanish/document/Adaptacion-al-cambio-climatico-en-alta-montana-colombiana-Chingaza-Sumapaz-Guerrero.pdf
  1. Hock, R., Rasul, G., Adler, C., Gruber, S., Hirabayashi, Y., Štěpánková, P., … Zhang, K. (2019). High Mountain Areas. En IPCC Special Report on the Ocean and Cryosphere in a Changing Climate (pp. 131–202). Cambridge University Press. https://doi.org/10.1017/9781009157964.006
  1. Buckley, R. C. (2020). Conservation implications of COVID-19: Effects via tourism and extractive industries. Biological Conservation, 247, 108640. https://doi.org/10.1016/j.biocon.2020.108640
  2. Zemp, M., Huss, M., Thibert, E. et al. Global glacier mass changes and their contributions to sea-level rise from 1961 to 2016. Nature 568, 382–386 (2019). https://doi.org/10.1038/s41586-019-1071-0
  3. Vuille, M., Carey, M., Huggel, C., Buytaert, W., Rabatel, A., Jacobsen, D., Soruco, A., Villacis, M., Yarleque, C., Timm, O. E., Condom, T., Salzmann, N., & Sicart, J.-E. (2018). Rapid decline of snow and ice in the tropical Andes – Impacts, uncertainties and challenges ahead. Earth-Science Reviews, 176, 195–213. https://doi.org/10.1016/j.earscirev.2017.09.019
  4. Monahan, W. B., & Fisichelli, N. A. (2014). Climate exposure of U.S. National Parks in a new era of change. PLOS ONE, 9(7), e101302. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0101302
  1. Masiokas M.H., Rabatel, A., Rivera, A., Ruiz, L., Pitte, P., Ceballos, J.L., Barcaza, G., Soruco, A., Bown, F., Berthier, E., Dussaillant, I., & MacDonell, S. (2020). A Review of the Current State and Recent Changes of the Andean Cryosphere. Front. Earth Sci. 8:99. https://doi.org/10.3389/feart.2020.00099
  1. Wilson, J., & Becken, S. (2011). Perceived risks and impacts of climate change on mountain tourism. Journal of Sustainable Tourism, 19(6), 747–765. https://doi.org/10.1080/09669582.2010.539534
  1. Steiger, R., Scott, D., Abegg, B., Pons, M., & Aall, C. (2019). A critical review of climate change risk for ski tourism. Current Issues in Tourism, 22(11), 1343–1379. https://doi.org/10.1080/13683500.2017.1410110
  1. IPCC. (2019). Special Report on the Ocean and Cryosphere in a Changing Climate. https://doi.org/10.1017/9781009157964

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Imagen de portada: Llanos de Texmalaquilla, Puebla. Fotografía propia.

Sobre la autora

Rosa Campos Pulido

Doctora en Ciencias en Agroecosistemas Tropicales e investigadora del Instituto Tecnológico Superior de Zongolica (ITSZ). Es Candidata al Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII). Sus líneas de investigación se centran en la adaptación al cambio climático, los agroecosistemas tropicales y la relación entre sociedad y medio ambiente. Correo electrónico: campospulidorosa@gmail.com


Las opiniones expresadas de las y los colaboradores de este Blog de divulgación son responsabilidad de cada autor o autora y no reflejan la posición oficial de la Red Universitaria de Cambio Climático ni del Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM o de alguno de sus integrantes.